1 Jun

Cuando Hitler robó el conejo rosa

Capítulo 10

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Había ya tantos refugiados judíos en París que habían conseguido formar un periódico propio. Entre todos los periodistas judíos estaba el padre de Anna, y tuvo que marcharse de Suiza para ir hasta allí. A causa de ello iba a venir Omamá, la madre de la madre de Anna, ya que no se llevaba muy bien con el padre de Anna e iba a visitarlos siempre que el padre de Anna no estuviese. Cuando Anna vio a Omamá, como no, iba con Pumpel, su perro salchicha. ¡Nunca iba a ninguna parte sin él! Pumpel solía dar paseos, la diferencia es que esta vez no volvió…Supusieron que lo traería de vuelta alguna víctima a quien había mordido o cuya propiedad había destruido. El dueño del hostal en el que estaban alojados, Herr Zwirn, lo encontró en el lago flotando. Omamá se disgustó mucho e incluso le hicieron un funeral. Cuando a Omamá le llegó la hora de irse les dio a Anna y Max, el hermano de Anna, dinero para que pudiesen ir a la verbena, a la que tanto tiempo habían deseado ir, ese dinero había salido del billete de tren de Pumpel, ya que Omamá ya no lo necesitaba. 

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